“Ve más allá de tu propio miedo, respira, usa el frío. Sólo hazlo, sólo siéntelo”

Wim Hof

Seguramente has oído de técnicas como la meditación, la respiración y la exposición gradual al frío con fines terapéuticos y de relajación. Sin embargo, no sé qué tan familiar pueda ser el Método Wim Hof, pues se trata de una práctica que combina estos tres componentes, ayudando a regular los niveles de estrés y energía de nuestro organismo de forma natural con el apoyo de un GRAN aliado: el frío.

Este método nació para adaptarse a nuestro estilo de vida, ayudándonos a ser más fuertes, felices y saludables, mediante la práctica consciente de ejercicios que estimulan y fortalecen nuestro sistema nervioso, cardiovascular e inmunológico para lograr su máximo nivel de resistencia y adaptación a temperaturas y condiciones extremas. Su creador, Wim Hof, conocido como “el hombre de hielo” ha hecho que este método que se convierta  en un fenómeno cada vez más popular, no sólo por su reconocimiento en el libro de los Guiness Records sino también por el interés de la ciencia para descubrir sus grandes aportes a la salud y el bienestar de las personas.

Además del frío, Hof considera que la respiración, el compromiso y la fuerza de voluntad son pilares fundamentales de esta práctica que garantiza una fuente de beneficios inagotables. La respiración, por ejemplo, permite la desintoxicación de nuestro cuerpo, ayudándonos a equilibrar los niveles de energía y estrés, a la vez que alivia tensiones musculares y fortalece el sistema inmunológico.

Por otra parte, la exposición gradual al frío en zonas naturales, duchas, jacuzzis o bañeras cubiertas de pequeños cubos de hielo, contribuyen al entrenamiento de nuestro sistema vascular con grandes beneficios como la perdida de grasa, el equilibrio de los niveles hormonales, mejorar calidad del sueño y producción de endorfinas, así como un aumento considerable de sustancias químicas, benéficas para el cerebro, con las que se eleva nuestro estado de ánimo permitiendo que esta práctica se convierta en hábito completamente tolerante y placentero.

Para Hof, La falta de tolerancia al frío en muchas personas, tiene que ver con: “el uso de ropa y el control artificial de las temperaturas en nuestros hogares y lugares de trabajo, lo que reduce enormemente la estimulación natural de nuestros cuerpos, atrofiando los mecanismos ancestrales relacionados con nuestra supervivencia y función básica. Debido a esto, las capas fisiológicas más profundas ya no se activan y nuestros cuerpos ya no están en contacto con este poder interno”.

Por último, la conexión mente-cuerpo pues de esta relación depende el compromiso que debemos adquirir para aprender a dominar la paciencia y dedicación que se necesita al momento de practicar esta disciplina. No obstante, el holandés asegura que este método representa una alternativa sencilla y natural para aquellos que desean conectarse con su poder interior; razón por la que también creó un programa de entrenamiento especializado con talleres y cursos impartidos alrededor del mundo con resultados sorprendentes. En Colombia, entrenadores como el bumangués Daniel Silva cuentan con la certificación oficial del método, garantizando la correcta enseñanza de técnicas especializadas de respiración y meditación, además de ejercicios físicos indispensables para conectar nuestro cuerpo y nuestra mente.

Con este proyecto, Wim Hof se ha encargado de comprobar que sus grandes hazañas de inmersión corporal en el hielo no provienen de un hombre superdotado, sino por el contrario, de habilidades desarrolladas por medio de la práctica consciente de este método que ha logrado desafiar a la ciencia y la humanidad. Para más información sobre el Método Wim Hof, puedes ingresar a: https://www.wimhofmethod.com/

Isabel