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ATENCIÓN A CONSTRUCTOR Y DISTRIBUIDOR

Hablar de la cultura oriental es hablar de tradición, sabiduría y belleza. Sabemos también que en varios países del continente asiático (sobre todo en Japón, Corea y China), estos conceptos han resultado atractivos en otras partes del mundo para lograr la anhelada “piel de porcelana”. Por eso, en esta ocasión te daremos algunos consejos prácticos para el cuidado corporal.

Antes debemos recordar que las técnicas y tradiciones orientales siempre han estado conectadas a una filosofía holística de bienestar personal. En el caso de la belleza, su sentido va más allá de la apariencia estética, centrándose en aspectos muchos más amplios como la salud física y mental; de esta manera, los monjes del budismo zen nos han ofrecido enseñanzas milenarias sobre hábitos de aseo y cuidado personal, como reflejo de nuestra pureza espiritual.

Ejercicio e hidratación

Mantener un buen ritmo de actividad física no solo ayuda a moldear una buena figura, también permite que la rápida oxigenación de la sangre y la sudoración, mejore la apariencia de la piel, al tiempo que ayuda a reducir los niveles de estrés de nuestro cuerpo.

Una buena dieta

Dicen que somos lo que comemos. En este caso, nuestra piel hablará muy bien de nosotros si adoptamos una dieta saludable para cuidarla. El consumo de agua y alimentos típicos orientales como el pescado (rico en omega 3), los productos a base de soja y sus derivados, así como las verduras e infusiones de bayas Goji o Ju Hua (crisantemos), sin duda nos ayudarán a desintoxicar y mejorar las defensas del cuerpo, por eso debemos incluirlas en nuestra dieta diaria, incluyendo alimentos ricos en antioxidantes para mejorar la apariencia de la piel, ya que después de todo, es la base de la mayoría de platos en países del continente asiático.

La técnica de los 5 pasos

Un buen proceso de limpieza facial es todo un ritual sagrado para la mayoría de mujeres del continente asiático. Algunas prefieren añadir más productos para el cuidado de la piel, pero en general se resume en los siguientes pasos:

Sōji: Doble Limpieza

La primera con un aceite facial o bálsamo limpiador para remover maquillaje e impurezas; la segunda va con una crema o leche limpiadora para retirar los residuos. Recordemos usar agua fría y no usar jabón tradicional.

Jōka: Purificación

En este paso es preciso contar con un exfoliante para retirar las células muertas de la piel. Lo ideal es hacerlo masajeando la cara para que los productos absorban mejor.

Tōn’appu: Tonificación.

Un buen tónico sin alcohol como los de manzanilla o agua micelar, mantienen el PH de la piel. Las geishas en japón preparan sus tónicos con arroz, es uno de sus mejores secretos para la belleza.

Mizu aemono: Hidratación.

Finalmente, aplica un hidratante y para los días soleados el protector solar es fundamental.

Un baño para el alma

El concepto de baños públicos en japón o los Jjimjilbang en corea (un tipo de spa tradicional) puede causar asombro e interés a quienes no son parte de esta cultura pues su concepto es completamente diferente. Como dato curioso, estos baños están separados por género y cuentan con tinas, jacuzzis y duchas en donde las personas andan completamente desnudas. Lo interesante de esto, es que parece que la limpieza va más allá del pudor, pues usando una pequeña silla de plástico, los usuarios se sientan uno al lado del otra en lo que parece ser un auténtico ritual, pues toman su tiempo para enjabonarse con paciencia, haciendo de esta experiencia, una rutina de total conciencia sobre el cuidado del cuerpo. Valdría la pena intentarlo en nuestro baño ya que puede convertirse en ese templo de autocuidado corporal y espiritual.

Zazen: Meditación

Este es un consejo que puede a simple vista no influir directamente en el cuidado de nuestra piel, sin embargo 15 o 20 minutos de meditación diaria trae mejoras a nuestro estado de ánimo además de reducir notoriamente el estrés, reduciendo la aparición de arrugas tempranas en nuestra piel y las líneas de expresión. Además, se incrementará nuestra productividad y obtendremos un valioso espacio de relajación. Lo mejor de esto, es que solo necesitamos un poco de tiempo y un espacio adecuado en lo posible alejado de ruido, y si se quiere algo de música y esencias aromáticas. Lo único que debemos hacer es adoptar una postura cómoda, cerrar los ojos y centrarnos en la respiración consciente.

En Firplak sabemos el valor de la salud, la belleza y el cuidado mental y físico, por esto te invitamos a dejarte seducir de las tendencias orientales para promover no solo el cuidado de tu belleza, también el bienestar personal en tu hogar.

Isabel