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Las enfermedades reumáticas no son exclusivas de los adultos mayores como suele considerarse. Conozco el caso de Carlos, un amigo cercano del trabajo quien a sus 37 años de edad fue diagnosticado con Artritis reumatoide, una dolencia degenerativa que afecta el revestimiento de las articulaciones, provocando inflamación, dolor y rigidez.

Él me cuenta que para controlar los síntomas tuvo que aprender a incorporar en su día a día una serie de actividades que combinan el ejercicio, las terapias de calor y frío, una alimentación saludable, el control regular de su peso y por supuesto, una serie de medicamentos que ayudan a mitigar el dolor. Pero en realidad lo que más me sorprende es su fuerza de voluntad para conseguir una mejor calidad de vida.

¿Cómo lo logró?

Además de los tratamientos médicos, Carlos comenzó una rutina diaria de ejercicios de baja intensidad en un centro de rehabilitación terapéutica en donde asiste tres veces por semana para practicar ejercicios acuáticos. Esto lo complementa con terapias de agua caliente que puede disfrutar desde la comodidad de su casa con la tina de hidromasajes que instaló en su baño, con la posibilidad de aplicar calor en zonas localizadas mediante la ubicación estratégica de los aerojets e hidrojets, un sistema que se encarga de liberar burbujas de aire y chorros de agua a presión para masajear el cuerpo y estimular la circulación de la sangre, aliviando los dolores, disminuyendo las tensiones musculares y aumentando su elasticidad.

¿Cuáles son los beneficios de los baños y terapias en casa?

Los médicos le explicaron que la práctica de los ejercicios es esencial para prevenir daños irreversibles en su cuerpo, adicionalmente esto le ayuda a mantener la movilidad de sus articulaciones, reducir el dolor, evitar la fatiga, mejorar la calidad del sueño y aumentar su capacidad para realizar actividades cotidianas con normalidad.

Las terapias acuáticas le brindan una sensación de calidez y seguridad para el cuerpo, ofreciéndole libertad de sus movimientos para ejercitarse pero también para relajar las articulaciones y músculos. Como nuevo usuario del Jacuzzi, le recomendaron iniciar con terapias de agua caliente con sesiones no mayores a 15 minutos a temperaturas moderadas que pueden incrementarse gradualmente.

Finalmente, Carlos atendió las recomendaciones de sus médicos, seleccionó el Jacuzzi más adecuado para su salud y decidió disfrutar los beneficios de la hidroterapia. Con el tiempo notó una gran mejoría y en alguna oportunidad nos habló de lo bien que se sentía con este tipo de terapias. Además, nos comentó que esto se había convertido un excelente complemento para su vida, sus tratamientos médicos y terapéuticos, así que aprovechó para recomendarlo como una excelente oportunidad para relajar los músculos y disminuir los niveles de estrés.

En la actualidad el Jacuzzi ya no es ofrecido como un elemento de lujo para el hogar, también es un complemento esencial para la salud de cualquier persona, independiente de su condición física y edad. Por ello se recomienda una previa verificación del tamaño y forma del Jacuzzi adecuado a las necesidades de los espacios y las personas.

Isabel